sábado, 20 de abril de 2013

Señor, aumenta mi fe!

  


Señor, aunque a veces no vea claro, yo sé que siempre estás presente. Permites que tenga problemas, pero no para hacerme sufrir, sino para que pueda madurar y crecer, para que aprenda a superarme y para que pueda entrar en las profundidades del Espíritu. A veces no me concedes lo que te pido porque no es el momento, o porque no es lo mejor para mí. Pero tarde o temprano me darás lo que más necesita mi corazón. No me lo darás como yo lo imagino, pero me lo regalarás de la manera que sea más conveniente para mí. Creo que de todo lo que me está pasando sacarás algo bueno para mí, algo bello, algo que mi corazón necesita. A veces no te descubro a mi lado porque mi mente y mis sentimientos son muy pequeños y no te pueden abarcar. Pero nunca permitas que decaiga mi fe. Creo, Señor. Aumenta mi poca fe. Amén.


www.meditaciondelosdomingos.blogspot.com-www.adoracioneucaristicalomas.blogspot.com

lunes, 8 de abril de 2013

DÍA DE LA DIVINA MISERICORDIA




Evangelio Juan 20, 19.31



El hombre moderno ha aprendido a dudar. Es propio del espíritu de nuestros tiempos cuestionarlo todo para progresar en conocimiento científico. En este clima la fe queda con frecuencia desacreditada. El ser humano va caminando por la vida lleno de incertidumbres y dudas. Por eso, todos sintonizamos sin dificultad con la reacción de Tomás, cuando los otros discípulos le comunican que, estando él ausente, han tenido una experiencia sorprendente: "Hemos visto al Señor". Tomás podría ser un hombre de nuestros días. Su respuesta es clara: "Si no lo veo...no lo creo".

Su actitud es comprensible. Tomás no dice que sus compañeros están mintiendo o que están engañados. Solo afirma que su testimonio no le basta para adherirse a su fe. Él necesita vivir su propia experiencia. Y Jesús no se lo reprochará en ningún momento.

Las comunidades cristianas deberían ser en nuestros días un espacio de diálogo donde pudiéramos compartir honestamente las dudas, los interrogantes y búsquedas de los creyentes de hoy. No todos vivimos en nuestro interior la misma experiencia. Para crecer en la fe necesitamos el estímulo y el diálogo con otros que comparten nuestra misma inquietud.

Pero nada puede remplazar a la experiencia de un contacto personal con Cristo en lo hondo de la propia conciencia. Según el relato evangélico, a los ocho días se presenta de nuevo Jesús. No critica a Tomás sus dudas. Su resistencia a creer revela su honestidad. Jesús le muestra sus heridas.

No son "pruebas" de la resurrección, sino "signos" de su amor y entrega hasta la muerte. Por eso, le invita a profundizar en sus dudas con confianza: "No seas incrédulo, sino creyente". Tomas renuncia a verificar nada. Ya no siente necesidad de pruebas. Solo sabe que Jesús lo ama y le invita a confiar: "Señor mío y Dios mío".

La misericordia, que es ir al otro con el corazón, sin juzgar, tratando de comprender, de entender, de ayudar, no es fácil para el hombre, solo la fuerza que da la Gracia, le permite acercar el corazón, y ésto, solo se logra cuando Jesús respira en nuestras venas, camina en nuestros pasos, acaricia con nuestras manos; es la Gracia la que actúa en nosotros, no es nuestro mérito.

Un día los cristianos descubriremos que muchas de nuestras dudas, vividas de manera sana, sin perder el contacto con Jesús y la comunidad, nos pueden rescatar de una fe superficial que se contenta con repetir fórmulas, para estimularnos a crecer en amor y en confianza en Jesús, ese Misterio de Dios encarnado que constituye el núcleo de nuestra fe.



José Antonio Pagola

DOMINGO DE PASCUA

Alabado sea Jesucristo…


Domingo de Resurrección. En cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su Cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van corriendo donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia: ¡Ha resucitado! Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. Ahora entienden que Jesús es Dios. El desconsuelo que tenían, ayer, se transforma en una inmensa alegría. Y rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos. Y todos permanecen con la Virgen esperando el momento de volver a encontrarse con el Señor.

Desde entonces, todos los cristianos podemos tratar al Señor, que está Vivo. Hoy estamos muy contentos y es momento de darle constantemente gracias a Dios.

Como Pedro y Juan, tú también tienes que preocuparte de que tus amigos sepan que Jesús ha resucitado, dar la buena noticia de su Resurrección y tener la seguridad de que por sus llagas y su muerte de cruz, entraremos al cielo. Él ya nos salvó!!!! Apropiémonos de esa salvación, siendo mansos de corazón, siguiendo sus enseñanazas, no como simples voluntariastas, sino movidos por el amor, por el amor que el Señor nos tiene y el que nosotros le tenemos a Él.

FELICES PASCUAS!!!

jueves, 14 de marzo de 2013

FRANCISCO I

¡¡ALABADO SEA JESUCRISTO!!

  El Señor ha elegido a su Pastor.

Recemos para acompañar a Su Santidad FRANCISCO I!

Nuestros corazones laten unidos a los del mundo entero: Tenemos un Papa! Tenemos un Pastor!!!

Gracias Señor!!!




Agrupación de esposas cristianas, obra de Jesús

sábado, 23 de febrero de 2013

Oración por el nuevo Papa


Ante la renuncia del Papa Benedicto XVI, el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones, pidió a la diócesis rezar la siguiente oración “por el futuro Vicario de Cristo”.




Señor Jesucristo,
Tú eres el Buen Pastor,
y nunca dejas de cuidar a tu rebaño,
te damos gracias por el don tan grande
del ministerio del Santo Padre Benedicto XVI,
y por su servicio a la Iglesia y al mundo.

Buen Pastor, que fundaste la Iglesia
en la roca de la fe de Pedro
y nunca has dejado tu rebaño desatendido,
sostén a tu Iglesia en la fe, la esperanza y la caridad.
A ti Jesús, junto con tu Padre misericordioso,
te pedimos que envíes el Espíritu Santo
que construye el Reino de Dios en la historia.

Buen Pastor, que gobiernas y proteges a tu Pueblo,
concédenos en tu infinita bondad,
un nuevo Papa que siga tus pasos,
que te agrade por su santidad y fortaleza,
que nos guíe y acompañe con paternal solicitud
para llevar a cabo la misión que le tienes encomendada.

A ti Señor Jesucristo, único Salvador del mundo,
que eres el mismo ayer, hoy y siempre.
Amén.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Tiempo de Cuaresma














Padre mío, vengo a encontrarme en este momento contigo. Vengo como un niño a ponerse en los brazos de su padre. Vengo a dejar de lado las preocupaciones de la vida para entrar a lo oculto de mi corazón donde Tú has querido quedarte. Pongo toda mi confianza en tu amor y misericordia. Inicio esta Cuaresma con un deseo sincero de crecer en la fe y en el amor, preparándome con decisión y generosidad en celebrar los misterios de tu pasión, muerte y resurrección.
Petición
Concédeme la gracia de aprender a vivir sólo para ti, para que todos los momentos de mi día, el trabajo, el estudio, mi mis quehaceres del hogar las viva por amor a ti.
Meditación del Papa
Con una expresión que es típica en la liturgia, la Iglesia llama al período en el que hemos entrado hoy, “Cuaresma”, es decir, un tiempo de cuarenta días y, con una clara referencia a la sagrada escritura, nos introduce en un contexto espiritual específico. Cuarenta es, de hecho, el número simbólico con el que el Antiguo y el Nuevo Testamento representan los aspectos más destacados de la experiencia de fe del Pueblo de Dios. Es una cifra que expresa el tiempo de la espera, de la purificación, de la vuelta al Señor, de la conciencia de que Dios es fiel a sus promesas. Este número no es un tiempo cronológico exacto, dividido por la suma de los días. Más bien indica una perseverancia paciente, una larga prueba, un periodo suficiente para ver las obras de Dios, un tiempo en el que es necesario decidirse y asumir las propias responsabilidades, sin dilaciones adicionales. Es el tiempo de las decisiones maduras. (Benedicto XVI, 22 de febrero de 2012
Reflexión 
La base de toda vida espiritual sólida es la oración. Es en la oración donde gozamos de la presencia de Dios y descubrimos la grandeza de su amor. Es allí donde adquieren sentido nuestras alegrías y nuestras tristezas. Pero la oración nunca se queda en vernos a nosotros, sino que nos lleva a contemplar las necesidades de los demás como las necesidades de Dios mismo.
Propósito
Cumplir, por amor a Cristo, con el ayuno prescrito para el día de hoy.
Diálogo con Cristo
Señor, inicio esta Cuaresma con mucho entusiasmo y mucho amor, te agradezco el gran don de la oración. Gracias por que me quieres tanto que te has quedado en lo escondido, en el fondo de mi corazón, para hacerme compañía. Gracias por que me haces escuchar tu voz; porque me muestras tu amorosa voluntad, único camino en el que encuentro la verdadera felicidad.

Padres Pasionistas

lunes, 11 de febrero de 2013

El papa benedicto XVI





"Queridísimos hermanos,



Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.



Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.



Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.



Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.



Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.



Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.



Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.



Vaticano, 10 de febrero 2013



BENEDICTUS PP. XVI".

ACI